Esto es un post para dar un grito.. un grito de agobio, de ansiedad, de estres, de congoja, de angustia, de ahogo y de claustrofobia por el peculiar sentido de la democracia y la libertad que predomina en los últimos tiempos.
Una vez que los poderosos han dado por hecho que el pueblo que los ha elegido como representantes no somos otra cosa que una colección de borregos en busca de un pastor, sin poder de decisión, sin criterio, sin espíritu... Una vez que estos mismos han llegado a la conclusión de que la falacia democrática que venden no se sostiene ni con los clavos de Cristo, la única opción que les queda es vendernos que vivimos en libertad democrática mientras por detrás nos prohíben sin pudor cualquier gesto de autosuficiencia intelectual, cualquier mínima capacidad de tomar una decisión que nos haga responsables, maduros, humanos, en definitiva, libres.